Risotto de rebozuelos

Risotto de rebozuelos

Risotto de rebozuelos

Ingredientes (4 comensales):
– 350 gramos de arroz arborio (u otro tipo de arroz apto para risotto, entonces puede variar la cantidad de caldo necesario)
– 1 litro de caldo de ave
– 180 gramos de rebozuelos frescos
– 1 puerro
– ½ cebolla morada
– 200 gramos de vino manzanilla
– 1 c/p de pimienta de Jamaica
– 1 c/p de tomillo limón
– 1 c/c de cúrcuma (opcional)
– 30-40 gramos de parmesano
– aceite de oliva virgen extra
– sal negra de Hawai
– sal fina.

Elaboración:

Limpia las setas cuidadosamente, retirando toda la tierra y cortando la base del pie. Pela y pica la cebolla morada y el puerro en fina brunoise. Pon un cazo al fuego con el caldo y caliéntalo, aunque también puedes ponerlo en una jarra y calentarlo en el microondas.

Pon una cazuela a calentar, cubriendo la base con aceite de oliva, pero sin excesos. Cuando esté caliente incorpora el puerro y la cebolla, una pizca de sal y pocha a fuego lento hasta que estén transparentes. Añade entonces las setas, si son muy grandes puedes trocearlas, sala al gusto y sube a fuego medio, saltea unos minutos hasta que los rebozuelos suelten un poco de agua.

Retira entonces las setas e incorpora el arroz a la cazuela, tuéstalo hasta que el grano empiece a transparentar, añade entonces el vino y deja que se evapore. A continuación, añade la especias y empieza a incorporar el caldo poco a poco, puedes utilizar un vaso o un cacito, para ir añadiendo el caldo caliente en pequeñas cantidades. Cada vez que incorpores caldo, mueve el arroz con una espátula, consiguiendo así que el arroz empiece a brillar y el almidón se desprenda y ligue el guiso.

No incorpores más caldo hasta que el que has agregado antes no ha sido absorbido. A mitad de la cocción reincorpora las setas y prosigue con la elaboración del risotto, añadiendo el caldo poco a poco y moviendo con la espátula delicadamente.

Cuando el grano esté en su punto y termines de incorporar el caldo (recordamos que según el arroz utilizado la cantidad de caldo necesaria puede variar), retira la cazuela del fuego e incorpora el queso parmesano rallado poco a poco, mantecando con él el arroz. Para que el queso no se apodere del sabor del risotto hemos puesto una cantidad moderada.